La coordinación óculo manual. Qué es y en qué consiste

La coordinación óculo manual es una habilidad cognitiva compleja, en la cual se requiere una coordinación precisa entre la vista y los movimientos de la mano. Durante la coordinación óculo manual, la vista debe guiar los movimientos de la mano mediante un proceso de retroalimentación de información que crea un plano de ubicación y estímulo visual. Las personas, desde los primeros años de su vida, ponen en práctica la coordinación óculo manual utilizando la vista para crear un cálculo exacto del plano físico que lo rodea y de acuerdo con la información obtenida, desempeñar alguna actividad. Por tal motivo, esta habilidad cognitiva es muy importante para el desarrollo normal de los niños y debe ser tratada si se presenta alguna irregularidad respecto a la misma.

Esta habilidad es necesaria para el desarrollo y aprendizaje de los niños en la escuela. La lectura, la escritura y los deportes son actividades que se desarrollan con un uso continuo de la coordinación óculo manual. De igual manera, es utilizada en gran parte de las actividades que realizamos a diario que requieren una coordinación entre ojos y manos. La coordinación óculo manual, en algunos casos, puede verse afectada por algunas patologías visuales, siendo las siguientes las más comunes:

Estrabismo: es la desviación del alineamiento de un ojo respecto al alineamiento del otro. Normalmente, las personas deben poseer alineaciones paralelas en los ojos, de otra forma se perdería la fijación bifocal. Esta situación afecta la fijación de la mirada de ambos ojos en un objeto o punto en el espacio al mismo tiempo. Esto crea una patología donde se presenta una visión binocular adversa que afecta la percepción de la profundidad.

Foria: Las forias pueden ser de convergencia o de divergencia, sería una forma leve de estrabismo porque el ojo nunca llega a torcerse pero tiene una tendencia a hacerlo en determinadas circunstancias. Es importante valorar las forias con detalle porque pasan más desapercibidas pero afectan mucho al rendimiento lector del niño. La presencia de una foria puede alterar la coordinación óculo manual alterando el tamaño de la letra durante el aprendizaje de la escritura generalmente a tamaños demasiado pequeños

Ambliopía: esta patología consiste en una disminución de la agudeza visual, la cual, normalmente, no se encuentra precedida por alguna lesión orgánica que ocasione el padecimiento. En algunos casos, esta patología puede estar acompañada de una miopía, sin embargo, ésta no suele justificar la pérdida de visión presentada. La presencia de ambliopía según estudios recientes aumentan el riesgo de problemas oculomotores que afectan a la lectura.

Lateralidad cruzada: es una patología mediante la cual la persona desarrolla una lateralidad distinta en los miembros de su cuerpo, o sea, puede ser zurdo de las manos y derecho de los pies. La lateralidad cruzada puede afectar en diversos casos la coordinación óculo manual.

La presencia de estrabismo suele arrastra a la aparición de ambliopía , ambos problemas juntos afectan en mayor medida al rendimiento escolar y la coordinación oculomotora provocando una menor comprensión lectora, menor velocidad de lectura y baja autoestima.

Los niños requieren toda la atención necesaria. El aprendizaje en las primeras etapas escolares puede verse afectado por los problemas arriba indicados, muchas veces pasan desapercibidos durante demasiado tiempo, es importante un diagnóstico lo antes posible para poner la solución adecuada. A los doce años el niño debe leer y escribir con fluidez. Si presentan algún problema de aprendizaje o coordinación óculo motora es imprescindible acudir a un profesional de la salud para que trate su problema. Siempre que haya un problema de aprendizaje hay que acudir a un optometrista especializado para descartar un problema visual que puede ser oculomotor o visual.

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