Miopía
Definición, Síntomas y Tratamientos

¿Qué significa tener miopía?

La miopía es más que una simple visión borrosa. Descubre los diferentes tipos y sus implicaciones. 

¿Qué es la Miopía?

La miopía es un trastorno ocular que hace que los objetos lejanos se vean borrosos mientras que los cercanos se ven claramente. Este fenómeno ocurre cuando el ojo crece demasiado haciendo que la luz se enfoque antes de llegar a la retina, en lugar de enfocarse directamente en ella. 

Tipos

Existen diferentes tipos de miopía:

Miopía simple

Este es el tipo más común y su aparición suele darse en la infancia. La visión se puede corregir fácilmente con gafas o lentes de contacto.

Miopía alta o patológica

Esta forma de miopía es más severa y puede provocar cambios en la estructura interna del ojo, lo que puede llevar a problemas de visión a largo plazo.

Miopía nocturna

Este tipo de miopía hace que las personas tengan dificultades para ver en condiciones de poca luz o durante la noche.

Miopía inducida

Esta forma de miopía puede ser causada por factores como el estrés visual a largo plazo o ciertos medicamentos.

Entender el tipo de miopía que estás experimentando puede ayudarte a tomar decisiones informadas sobre el manejo de tu condición y a encontrar el tratamiento que mejor se adapte a tus necesidades.

Causas y Síntomas de la Miopía

Aquí encontrarás los factores que pueden estar causando tu miopía.

La miopía se produce cuando el ojo tiene una longitud axial mayor de lo normal, lo que provoca que la luz que entra se enfoque delante de la retina, en lugar de hacerlo directamente en ella. Esto resulta en una visión borrosa de los objetos lejanos mientras que los cercanos se ven claramente.

Causas de la Miopía

Las causas exactas de la miopía no están completamente claras, pero se cree que es una combinación de factores genéticos y ambientales. Algunos estudios sugieren que la miopía tiende a ser hereditaria, por lo que, si tus padres son miopes, hay más probabilidades de que tú también lo seas. 

Por otro lado, factores ambientales como pasar largas horas haciendo trabajo de cerca (como leer o usar dispositivos electrónicos) también pueden contribuir al desarrollo de la miopía. Aunque es un mito que estos comportamientos causen miopía en sí mismos, pueden acelerar su progreso en personas genéticamente predispuestas.

Comprender las posibles causas de la miopía puede ayudarte a tomar medidas preventivas y a gestionar mejor tu condición.

Síntomas de la Miopía

La miopía se manifiesta de diversas formas, y aunque la visión borrosa a distancia es el indicador más común, hay otros síntomas a tener en cuenta. Estos incluyen:

 Visión borrosa a distancia

La señal más común de miopía es la dificultad para ver objetos lejanos, mientras que la visión de cerca se mantiene clara.

Entrecerrar los ojos o fruncir el ceño para ver claramente

Si te encuentras a menudo entrecerrando los ojos para poder enfocar la visión, esto podría ser un signo de miopía.

Dolores de cabeza

Los dolores de cabeza frecuentes pueden ser un signo de que tus ojos están esforzándose para ver claramente.

Fatiga ocular y malestar

Si sientes tus ojos cansados, irritados o incómodos después de hacer trabajo de cerca o utilizar dispositivos digitales, puedes estar experimentando miopía.

Dificultad para ver al conducir, especialmente por la noche

Si tienes problemas para ver señales de tráfico o coches a la distancia cuando conduces, especialmente durante la noche, esto puede ser un signo de miopía.

Reconocer estos síntomas a tiempo puede ayudarte a buscar atención profesional antes, lo que puede ralentizar la progresión de la miopía y mejorar tu calidad de vida.

Diagnóstico de la Miopía

Pruebas y Exámenes

La miopía se diagnostica a través de un examen ocular completo realizado por un optometrista o un oftalmólogo. Los exámenes para la detección de la miopía incluyen:

Examen de agudeza visual

Este examen evalúa cuán claramente puedes ver a varias distancias. Se te pedirá que leas letras o números de diferentes tamaños en una tabla optométrica.

Refracción

Este examen determina tu grado exacto de miopía. Se coloca un dispositivo llamado foróptero frente a tus ojos y se te pide que mires a través de una serie de lentes de diferentes potencias.

Examen de la retina

Utilizamos la tecnología Optos y OCT (Tomografía de Coherencia Óptica) para examinar tu retina. Optos permite capturar una imagen panorámica de la retina, lo que nos ayuda a detectar cualquier problema ocular en etapas tempranas. Por su parte, OCT es una técnica no invasiva que proporciona secciones transversales de alta resolución de la retina, permitiendo un diagnóstico más preciso de problemas retinianos. Esta combinación de tecnologías nos permite realizar un análisis detallado y preciso de tu salud ocular sin tener que usar gotas que te dilaten la pupila y que te dejen “ciego” por varias horas.

Tomografía con Pentacam

A diferencia de la topografía, que solo proporciona una imagen de la superficie de la córnea, la tomografía con Pentacam nos permite visualizar y analizar la totalidad de la estructura corneal, lo que facilita un diagnóstico más completo y preciso.

Biometría ocular

Este examen mide la longitud axial del ojo, un factor clave en el desarrollo y progresión de la miopía. Contamos con la tecnología Myopia Master de Oculus, que es el primer dispositivo del mundo que combina medidas de la longitud axial, el error de refracción y la altura coroidea, brindándonos un análisis integral de tu ojo para evaluar y manejar la miopía de manera efectiva.

La detección temprana y el diagnóstico preciso de la miopía son esenciales para su manejo efectivo y para prevenir complicaciones a largo plazo. Es por eso que nos enorgullece utilizar la última tecnología en el campo de la oftalmología para garantizar el mejor cuidado ocular posible.

Grados

La miopía se clasifica en diferentes grados según la severidad del error refractivo, pero el enfoque más moderno y definitivo para entender la miopía es medir la longitud axial del ojo. Aquí hay un desglose de los diferentes grados de miopía y cómo se relacionan con la longitud del ojo.

Miopía leve

El error de refracción está entre -0.25 y -3.00 dioptrías, y la longitud axial del ojo suele estar en el rango normal de hasta 23.00 mm. Las personas con miopía leve pueden tener dificultades para ver objetos a distancia, pero aún pueden realizar muchas tareas diarias sin la necesidad de gafas o lentes de contacto.

Miopía moderada

Con un error de refracción entre -3.00 y -6.00 dioptrías, la longitud axial del ojo puede variar de 23.00 mm a 26.00 mm. Las personas con miopía moderada suelen depender de gafas o lentes de contacto para actividades como conducir o ver la televisión.

Miopía alta o severa

Aquí, el error de refracción es mayor de -6.00 dioptrías y la longitud axial del ojo supera los 26.00 mm. Las personas con miopía alta pueden tener dificultades para ver claramente incluso los objetos cercanos sin la ayuda de gafas o lentes de contacto. Esta forma de miopía aumenta significativamente el riesgo de otras complicaciones oculares, como el desprendimiento de retina y la degeneración macular miópica.

La medición de la longitud axial del ojo es crucial ya que los estudios han demostrado que a medida que aumenta la longitud axial, también lo hace el riesgo de desarrollar patologías oculares graves. Entender el grado de tu miopía y la longitud axial de tu ojo es vital para gestionar la condición de manera efectiva y proteger tu salud visual a largo plazo. Nuestro equipo de especialistas está aquí para ayudarte a comprender estas medidas y ayudarte a navegar por tus opciones de tratamiento más efectivas.

Tratamientos para la Miopía

Es importante discutir estas opciones con un profesional de la salud visual para determinar el mejor plan de tratamiento para tu caso específico. En nuestro centro, estamos comprometidos a ayudarte a entender tus opciones y a encontrar el tratamiento más adecuado para mejorar tu visión y tu calidad de vida. Te mantenemos al día con los últimos avances en investigación y tratamientos para la miopía.

Tratamientos Generales

El campo del tratamiento de la miopía está en constante evolución, con nuevas investigaciones que emergen regularmente para ayudar a prevenir la aparición de la miopía y ralentizar su progresión. Desde cambios en el estilo de vida hasta procedimientos quirúrgicos, existen diversas formas para mejorar tu visión y calidad de vida. En primer lugar, te aconsejamos pasar más tiempo al aire libre puede ayudar a prevenir o retrasar la aparición de la miopía. Además, tomar descansos regulares durante las tareas que requieren ver de cerca puede aliviar la fatiga ocular. Aquí te presentamos algunas de las opciones más comunes y las más recientes:

Cirugía para la Miopía

La cirugía refractiva puede ser una opción eficaz para corregir permanentemente la miopía y liberarte de la dependencia de gafas o lentes de contacto. Aquí te presentamos una visión general de las opciones quirúrgicas más comunes:

LASIK

Es el procedimiento de cirugía refractiva más comúnmente realizado. Se utiliza un láser para cambiar la forma de la córnea, mejorando su capacidad para enfocar la luz en la retina. La mayoría de los pacientes tienen una visión 20/20 o mejor después del procedimiento.

PRK (queratectomía fotorrefractiva)

Similar al LASIK, la PRK también utiliza un láser para remodelar la córnea. En lugar de crear un colgajo en la córnea como en el LASIK, la PRK trabaja directamente en la superficie de la córnea.

LASEK (queratomileusis epitelial con láser)

Es una variante de PRK y LASIK que combina algunos de los beneficios de ambos procedimientos.

Implantación de lentes intraoculares (ICL)

Este procedimiento implica la implantación de una lente artificial en el ojo que corrige el error de refracción. Es una opción efectiva para las personas con miopía alta o severa.

SMILE (extracción del lente pequeño intraestromal con láser)

Es un procedimiento relativamente nuevo que utiliza un láser para crear una lente pequeña dentro de la córnea que luego se extrae, cambiando la forma de la córnea para corregir la miopía.

Es importante tener en cuenta que, aunque la cirugía refractiva puede ser una solución muy eficaz, no está exenta de riesgos. Estos riesgos son muy infrecuentes, pero es importante discutirlos a fondo con tu oftalmólogo antes de tomar una decisión.

Lentes y Gafas

Las gafas o lentes de contacto son el método de tratamiento más común para la miopía. Estos dispositivos ópticos compensan el error de refracción, ayudándote a ver los objetos a distancia de manera más clara.Además existen las terapias con lentes de contacto de control de la miopía. Estas lentes de contacto son especialmente útiles para niños y jóvenes, ya que están diseñadas para retrasar la progresión de la miopía.

Orto-k (Ortoqueratología)

Este tratamiento Orto-K implica el uso de lentes de contacto especiales que se usan durante la noche para remodelar temporalmente la córnea. No sólo te permiten ver con claridad de la mañana a la noche sin necesidad de lentes correctivos durante el día, sino que también ayudan a ralentizar la progresión de la miopía.

Terapias específicas de control de miopía

Además de la técnica de Orto-K y algunos tipos de lentes de contacto blandas que y tambien ayudan a frenar el aumento de miopía, en la actualidad contamos con dos técnicas específicas que ayudan a frenar su aumento, estas son:

  • Terapias farmacológicas: Algunos medicamentos, como las gotas de atropina en dosis bajas, se han mostrado prometedores para ralentizar la progresión de la miopía en niños.
  • Terapia de luz roja de bajo nivel repetida (RLRL): Este tratamiento  ha demostrado ser eficaz para controlar el aumento de la miopía en niños, superando a la ortoqueratología y presentándose como una alternativa a la atropina de baja dosis. Su efectividad parece estar asociada con un aumento en el grosor de la coroides.

Miopía y Otras Condiciones

Condiciones Relacionadas

La miopía a menudo no viene sola. Es común que coexista con otras afecciones oculares, o que aumente el riesgo de desarrollar ciertas patologías. Exploramos esta interrelación para que estés informado y preparado:

Astigmatismo

Una córnea o lente irregular puede llevar a una visión borrosa a todas las distancias. Es común que el astigmatismo coexista con la miopía.

Queratocono

Esta es una enfermedad ocular que provoca que la córnea, que normalmente es redonda, se adelgace y comience a abombarse en una forma de cono. Esto puede causar visión borrosa y distorsionada, así como sensibilidad a la luz. La miopía puede ser un factor de riesgo para el queratocono.

Cataratas

La miopía puede acelerar la formación de cataratas, que es la opacidad del cristalino del ojo que impide el paso correcto de la luz.

Degeneración macular

La miopía alta puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de degeneración macular, que afecta al área de la retina responsable de la visión central y detallada.

Glaucoma

Las personas con miopía tienen un mayor riesgo de glaucoma, una condición que daña el nervio óptico y puede llevar a la pérdida de la visión.

Presbicia

Esta es una condición relacionada con la edad que dificulta la visión de cerca. Aunque no está directamente relacionada con la miopía, las personas miopes pueden notar los síntomas de la presbicia de manera diferente.

Desprendimiento de retina

Las personas con alta miopía tienen un mayor riesgo de desprendimiento de retina, una afección ocular grave que requiere atención médica inmediata.

Estamos equipados para detectar estas afecciones coexistentes a la miopía

Nuestro objetivo es mantener tus ojos sanos y tu visión clara, independientemente de las condiciones que puedas tener. Estamos aquí para ayudarte a navegar por estas complejidades y a entender cómo estas afecciones pueden interactuar entre sí.

Miopía en Niños

La miopía puede aparecer a temprana edad e incluso desde el nacimiento, especialmente en niños con antecedentes familiares de miopía o en niños prematuros. Su detección temprana y tratamiento adecuado son fundamentales para preservar la visión de tu hijo. Aquí encontrarás la información esencial que necesitas para entender y manejar la miopía en niños:

Síntomas en niños

Los niños con miopía pueden tener dificultades para ver la pizarra en la escuela o la televisión desde lejos, pero verán objetos cercanos con claridad. También pueden entrecerrar los ojos, fruncir el ceño o quejarse de dolores de cabeza. Sin embargo, los niños que nacen con miopía pueden no quejarse de visión borrosa, ya que, para ellos, ese es su estado normal de visión.

Detección y diagnóstico

Los exámenes de la vista regulares son esenciales para la detección temprana de la miopía en los niños. Utilizamos herramientas diagnósticas adaptadas a todas las edades, desde bebés hasta adultos, para evaluar la visión de forma precisa y sin estrés.

Tratamientos

Hay varias opciones de tratamiento disponibles, desde gafas y lentes de contacto hasta tratamientos ópticos, terapia de luz roja de bajo nivel repetida (RLRL) y en gotas. En nuestro centro, somos expertos en lentes de contacto en niños y adaptamos lentes de contacto desde los 3 meses de vida. Discutiremos contigo las mejores opciones para tu hijo, basándonos en su edad, estilo de vida y grado de miopía.

Prevención y control de la progresión

Aunque la miopía no puede prevenirse completamente, hay estrategias que pueden ayudar a reducir su progresión, como pasar más tiempo al aire libre, limitar el tiempo frente a la pantalla y realizar controles regulares de la vista.

En nuestro centro, nos comprometemos a proteger la visión de tu hijo. Proporcionamos un entorno acogedor y comprensivo, y trabajamos en colaboración contigo y tu hijo para manejar su miopía de la mejor manera posible.

Miopía y Embarazo

El embarazo conlleva una serie de cambios físicos y hormonales que pueden afectar incluso a tu visión. Aquí te explicamos cómo puede influir el embarazo en la miopía y cómo puedes manejar esta situación de manera segura para ti y tu bebé:

Cambios en la visión durante el embarazo

Durante el embarazo, los cambios hormonales pueden alterar la forma y el grosor de la córnea (la superficie transparente y redonda en la parte frontal del ojo que ayuda a enfocar la luz en la retina). Estos cambios pueden provocar fluctuaciones temporales en tu visión, incluyendo un incremento en la miopía. Si ya eres miope, es posible que notes una visión más borrosa o que necesites una prescripción óptica un poco más fuerte. Además, estos cambios pueden hacer que tus lentes de contacto no se ajusten tan bien como antes. Si sufres de queratocono además de miopía, los cambios hormonales durante el embarazo pueden hacer que esta condición progrese.

Manejo de la miopía en el embarazo

Aunque estos cambios suelen ser temporales y tu visión debería volver a la normalidad después del parto, es crucial seguir cuidando de tu salud visual durante el embarazo. Esto incluye realizar exámenes de la vista regulares y comentar cualquier cambio en tu visión con tu especialista.

Seguridad de los tratamientos para la miopía durante el embarazo

Si estás considerando un tratamiento para la miopía, ten en cuenta que algunos de ellos pueden no ser seguros durante el embarazo. Por ejemplo, se suele recomendar posponer la cirugía refractiva hasta después del parto y la lactancia, debido a los cambios en la córnea y en la refracción que pueden suceder durante este tiempo.

Miopía y el proceso del parto

La miopía también puede ser un factor a considerar a la hora de decidir el tipo de parto. En algunos casos, las mujeres con miopía alta pueden tener un mayor riesgo de desprendimiento de retina durante un parto natural. Este riesgo debe ser evaluado por tu oftalmólogo y tu ginecólogo para tomar la mejor decisión en cada caso.

Visión y cuidado del bebé

Una buena visión es esencial para el cuidado de tu bebé. Si notas cambios en tu visión que dificultan la atención a tu bebé, es importante que hables con tu especialista de inmediato.

En nuestro centro, tu salud y la de tu bebé son nuestras principales prioridades. Te brindamos la orientación y el apoyo que necesitas para manejar tu miopía durante el embarazo de manera segura y eficaz.

Costo de Tratamientos para la Miopía

El costo del tratamiento de la miopía puede variar significativamente dependiendo del método de tratamiento que elijas. Aquí te proporcionamos una imagen clara de los costos asociados con los diferentes tratamientos para la miopía.

Preguntas frecuentes

 Tener miopía implica dificultad para ver objetos distantes claramente. Es un trastorno refractivo ocular, donde la luz se enfoca delante de la retina en lugar de sobre ella.

 La miopía es la dificultad para ver lejos, mientras que el astigmatismo implica una visión borrosa a cualquier distancia, debido a una córnea irregularmente curvada que distorsiona la luz que ingresa al ojo.

La miopía puede reducirse con gafas o lentes de contacto correctivas, terapias con láser, o cirugía refractiva. También, limitar el tiempo frente a pantallas y fomentar actividades al aire libre pueden ayudar.

 Factores como el trabajo cercano prolongado, como la lectura o uso de computadoras, la herencia genética, y la falta de tiempo al aire libre pueden aumentar la miopía.

 La miopía es grave, o alta, cuando supera las 6 dioptrías. Puede incrementar el riesgo de problemas oculares serios, como desprendimiento de retina o glaucoma.

Sin tratamiento, la miopía puede llevar a una visión borrosa, estrabismo, ambliopía, fatiga ocular e incluso problemas graves como el desprendimiento de retina.

Ambos pueden afectar la visión, pero la miopía alta tiene mayor riesgo de complicaciones serias, como desprendimiento de retina, glaucoma o degeneración macular.

 Las gafas que permiten ver de cerca y de lejos se denominan bifocales o progresivas. Estas tienen diferentes grados de corrección en distintas áreas de las lentes.

Si no puedes ver bien ni de cerca ni de lejos, podrías tener ametropía. Si no es corregible con lentes, puede ser una limitación de la agudeza visual, ambliopía, o algún trastorno patológico.

Exceso de trabajo visual cercano, como lectura intensiva o uso prolongado de pantallas, así como la falta de luz natural pueden empeorar la miopía.

 Según la Organización Mundial de la Salud, la miopía alta (igual o superior a 6 dioptrías) se considera una discapacidad visual.

Generalmente, la miopía deja de aumentar en la adultez temprana, alrededor de los 20-25 años, aunque esto puede variar individualmente.

Si tienes miopía y no usas gafas, puedes experimentar visión borrosa, dolores de cabeza, fatiga visual y, en algunos casos, puede llevar a problemas oculares graves.

Tener 0.25 de miopía significa que tienes una miopía muy leve. Es posible que no notes la visión borrosa a distancia, especialmente si solo afecta a un ojo.

El costo de la operación de miopía varía según la técnica y el lugar. Por lo general, oscila entre 1000 y 3000 euros por ojo, pero es mejor consultar a un profesional.

 Para recuperar la visión, es vital acudir a un oftalmólogo u optometrista  para un diagnóstico y plan de tratamiento adecuado. Esto puede incluir el uso de lentes correctivas, terapia visual, medicamentos o cirugía. Mantener una buena higiene visual, comer una dieta equilibrada y realizar exámenes oculares regulares también es crucial.

Una persona con miopía ve claramente los objetos cercanos, pero los lejanos parecen borrosos o distorsionados. Esta dificultad para ver a distancia puede hacer que las personas miopes entrecierren los ojos para intentar ver más claramente, lo que puede provocar fatiga ocular.

La miopía causa visión borrosa a distancia, mientras que la vista cansada o presbicia afecta la capacidad de ver de cerca. Ambos requieren una evaluación profesional para un diagnóstico preciso. El cansancio visual, o astenopia, también puede confundirse con estas condiciones.

Los miopes ven mejor de cerca porque su ojo enfoca la luz delante de la retina en lugar de directamente sobre ella. Esto hace que los objetos cercanos se vean con claridad, mientras que los objetos lejanos aparecen borrosos.

Una persona con 0.75 dioptrías de miopía tiene una miopía leve. Podría ver los objetos cercanos con claridad, pero los objetos lejanos, como señales de tráfico o la pizarra en una clase, podrían verse ligeramente borrosos.

El caso más extremo documentado es el de un hombre chino, que tiene 108 dioptrías de miopía. Sin embargo, estos casos son extremadamente raros. La mayoría de las personas con miopía tienen menos de 8 dioptrías. Todo cambio en la visión debe ser evaluado por un profesional.

Para la salud ocular en general y posiblemente para ralentizar el progreso de la miopía, se recomienda una dieta rica en vitaminas A, C y E, zinc, luteína y zeaxantina. Esto incluye frutas y verduras frescas, pescado graso, huevos, nueces y semillas. Es importante consultar a un especialista en nutrición para obtener un plan de dieta personalizado.

Aunque no se puede corregir completamente la miopía de forma natural, hay hábitos que podrían ralentizar su progresión, como las pausas al usar pantallas, ejercicios oculares, tiempo al aire libre y una dieta nutritiva. No obstante, la graduación puede cambiar a lo largo de la vida debido a cambios en la forma y composición del ojo. Para corregir la miopía de forma eficaz, se utilizan gafas o lentes de contacto y, en algunos casos, cirugía.

Aunque la comida no puede curar la miopía, una dieta equilibrada y saludable puede ayudar a mantener la salud ocular. Los alimentos ricos en vitamina A (zanahorias, batatas), vitamina C (cítricos, fresas), vitamina E (nueces, semillas), zinc (carne, mariscos), luteína y zeaxantina (verduras de hoja verde, huevos) son beneficiosos. El omega-3 presente en pescados grasos como el salmón también es útil.

La regla 20-20-20 es una estrategia para reducir la fatiga visual relacionada con el uso prolongado de pantallas. Esta regla sugiere que cada 20 minutos, debes tomar un descanso de 20 segundos y mirar algo que esté a unos 20 pies (aproximadamente 6 metros) de distancia. Durante este descanso, es beneficioso parpadear de manera consciente para rehidratar los ojos. Esta práctica ayuda a descansar los ojos y puede disminuir el riesgo de desarrollar miopía.

Si tienes miopía y astigmatismo al mismo tiempo, significa que tu visión puede estar borrosa tanto de cerca como de lejos debido a la miopía, y distorsionada en todas las distancias debido al astigmatismo. Estas condiciones se pueden corregir con gafas o lentes de contacto tóricas (lentes especiales diseñadas para corregir el astigmatismo), o mediante cirugía refractiva, dependiendo de tu caso particular y la recomendación de tu optometrista.

La miopía y la presbicia son condiciones contrarias: la miopía dificulta la visión a distancia, mientras que la presbicia (o vista cansada), que suele aparecer con la edad, afecta la visión de cerca. Esto ocurre porque la miopía resulta de un ojo más largo que lo normal, enfocando los objetos delante de la retina, mientras que la presbicia es causada por la pérdida de elasticidad del cristalino con la edad, dificultando el enfoque de cerca. Dependiendo de la magnitud de la miopía, podrías ver bien de cerca a una determinada distancia sin gafas. Sin embargo, para corregir ambos problemas simultáneamente, se pueden usar gafas o lentes de contacto bifocales o progresivas, o se puede considerar la cirugía en algunos casos.

La cirugía de miopía no es adecuada para todos. Las personas con córneas muy delgadas, enfermedades oculares como glaucoma, retinopatía diabética o queratocono, problemas de cicatrización de heridas, o enfermedades autoinmunes podrían no ser candidatas. Además, es preferible que la graduación se haya estabilizado, lo que generalmente sucede alrededor de los 21 años, antes de considerar la cirugía. Si tu miopía sigue aumentando, puede que no seas un buen candidato. Siempre es crucial discutir esto con un oftalmólogo.

Si la miopía avanza, la visión a distancia se vuelve cada vez más borrosa, afectando las actividades diarias. En casos extremos, como la miopía alta o degenerativa, aumenta el riesgo de desprendimiento de retina, cataratas tempranas, glaucoma y degeneración macular miópica. Es importante realizar seguimientos regulares con un profesional. Además, es crucial considerar métodos respaldados por la evidencia científica para controlar o frenar su progresión, como lentes de contacto de control de miopía, medicamentos o cambios en los hábitos de estilo de vida, como pasar más tiempo al aire libre y limitar el tiempo frente a las pantallas.

Debes ponerte las gafas de ver de cerca cuando realizas tareas que requieren una visión cercana clara, como leer, escribir, usar una computadora o hacer manualidades. Si notas que tienes que alejar los objetos para verlos claramente, o si experimentas fatiga ocular, dolor de cabeza o guiñar los ojos al hacer estas tareas, es posible que necesites gafas para ver de cerca. Es importante tener un examen de la vista con un profesional de la salud ocular para obtener la receta correcta.

La “miopía del futuro” se refiere a la preocupante proyección de que la miopía se está volviendo cada vez más común debido a cambios en el estilo de vida, incluido el uso frecuente de pantallas. Según la Organización Mundial de la Salud, se espera que para 2050, casi la mitad de la población mundial será miope. Esta tendencia se atribuye a factores como el aumento del trabajo de cerca y el tiempo de pantalla, combinado con menos tiempo al aire libre.

En la mayoría de los casos, los efectos de la operación de la miopía son permanentes y los cambios en la visión que se logran con la cirugía láser duran toda la vida. Sin embargo, las alteraciones en el ojo pueden ocurrir con la edad, lo que podría hacer que la visión cambie y surja la necesidad de gafas de lectura o una cirugía de retoque. Cada paciente es único y los resultados pueden variar, por lo que es esencial discutir tus expectativas y las posibilidades con tu oftalmólogo.

 La miopía es una condición de los ojos que generalmente se desarrolla en la infancia y puede progresar hasta la edad adulta temprana. En la mayoría de los casos, la miopía es permanente. No desaparece con el tiempo, sino que se mantiene estable o puede progresar, especialmente durante los años de crecimiento. Sin embargo, los síntomas de la miopía pueden ser corregidos con gafas, lentes de contacto o cirugía. Se debe realizar un seguimiento regular con un profesional para manejar la condición y prevenir posibles complicaciones.

La pseudomiopía es una condición temporal de la vista que imita los síntomas de la miopía, es decir, dificultad para ver objetos a distancia. Suele ser resultado del espasmo o la fatiga del músculo ciliar en el ojo, a menudo causado por actividades que requieren un enfoque cercano prolongado, como la lectura o el uso de dispositivos electrónicos. Una vez que se alivia la tensión o el espasmo del músculo ciliar, la visión debería volver a la normalidad. Sin embargo, si los síntomas persisten, es importante que se realice un examen con un profesional de la salud ocular.

Aunque los ejercicios visuales pueden ayudar a aliviar la pseudomiopía no existe evidencia científica concluyente que demuestre que los ejercicios oculares pueden corregir o reducir la miopía de manera efectiva. La miopía es causada por una estructura ocular específica, donde el ojo es más largo de lo normal, haciendo que la luz se enfoque delante de la retina, y no directamente en ella. Esto no se puede cambiar con ejercicios. Es importante discutir cualquier preocupación o pregunta con un profesional de la visión.

Sí, aunque es infrecuente, un recién nacido puede tener miopía. Esta condición en recién nacidos y lactantes a menudo se conoce como miopía congénita. Aunque la mayoría de los recién nacidos son hipermétropes (vista larga), algunos pueden nacer con miopía. Esta miopía puede ser una señal de ciertos trastornos genéticos o síndromes. Es esencial que cualquier problema visual en un recién nacido sea evaluado por un oftalmólogo pediátrico para un diagnóstico y tratamiento apropiados.