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Miopía y glaucoma: Cegadora combinación

Simulación de la perdida visual en glaucoma. Esta enfermedad se agrava en caso de miopía.

La miopía es un factor de riesgo para el desarrollo y progresión del glaucoma. Por ahora conocíamos que la miopía por encima de 4 dioptrías era un factor de riesgo para esta grave enfermedad ocular . Pero recientemente en un magnifico estudio se ha evaluado el papel de la presión intraocular en la progresión de esta enfermedad en casos que habían sido previamente operados de glaucoma (acceder al estudio).

En resumen, se revisaron 772 casos de pacientes operados de glaucoma, de éstos se eligieron 63 pacientes miopes y 46 sin miopía que presentaban una serie de requisitos muy estrictos en su evaluación tanto previa como posterior a la cirugía (campos visuales y OCT).También se midió la longitud axial del ojo por biometría ocular para una correcta clasificación de éstos.
Lo que este estudio descubrió que los ojos miopes (cuánta mayor longitud axial, más) presentaban un riesgo mayor tanto de pérdida en el campo visual como en la capa de fibras nerviosas, es decir, en la progresión y gravedad de la enfermedad que en los que no eran miopes. Los autores de este estudio piensan que la causa de este fenómeno es que el aumento de la presión intraocular causaría un daño isquémico en la capa coriocapilar en la región peripapilar que resulta es una pérdida de perfusión a los axones de las células ganglionares de la retina. Al mismo tiempo, longitudes axiales mayores y una esclera más fina (comunes en miopías) podrían resultar en una mayor deformidad del nervio óptico que pondría en mayor riesgo a los miopes.

Este estudio puede presentar varias conclusiones prácticas para tanto profesionales como pacientes:

  1. La miopía es un nada despreciable factor de riesgo tanto en la aparición del glaucoma como en su progresión y tratamiento. Tomar la decisión de poner todas las medidas posibles  para evitar que la miopía progrese en los niños y adolescentes, es decir que la “suban las dioptrías”, es muy importante para el resto de la vida de éstos. Cada dioptría puede contar. Para ello a día de hoy contamos con varios posibles tratamientos.
  2. Los adultos (se hallan o no operado de la miopía) tienen que entender que necesitan valoraciones periódicas (tal vez una vez al año) que valoren, entre otros temas, el posible riesgo de glaucoma ya que una buena salud visual no es sólo “ver bien”, y el ojo se halla o no operado para ver bien sin gafas o lentillas realmente sigue siendo miope (la cirugía de miopía no modifica la longitud del ojo que es el marcador de la miopía). En estos casos,  la nueva  tecnología OCT para la detección del glaucoma nos está siendo de gran ayuda en consulta.
  3. En los pacientes operados de glaucoma y que además tengan miopía se debe cuidar mucho las posibles fluctuaciones en la presión intraocular para evitar que la progresión de la enfermedad se continúe. En estos casos las fluctuaciones en la presión intraocular traen consigo mayor riesgo de daño.