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Lentillas esclerales: Todo lo que debes saber

Las lentillas esclerales son muy cómodas de poner, gracias a que se colocan en una zona del ojo, llamada esclera, carente de nervios. Son semirrígidas y su tamaño es mayor de lo habitual, siendo su diámetro similar al de las lentillas blandas.

Se utilizan cuando con una lentilla convencional no se alcanzan las irregularidades periféricas que pueda tener la córnea o no se logre centrarla de forma correcta. Puede utilizarse, por ejemplo, en pacientes que acaben de someterse a una queratoplastia o en aquellos a quienes se acabe de implantar unos anillos intracorneales.

También son aconsejables para pacientes con problemas de ojo seco severo, ya que alivian el picor ocular que genera esta patología. Están especialmente indicadas para estos pacientes porque, ya que son más rígidas y grandes, se pueden llenar de lágrima artificial para mantener el ojo permanentemente húmedo. Tanto para su colocación como para ser retiradas, necesitan unas ventosas.

Para su uso es importante seguir estas recomendaciones:

  • No se deben poner las lentes de contacto nada más despertar, es aconsejable que transcurran, al menos, veinte minutos. Y, a la hora de extraerlas, tampoco es recomendable quitarlas justo en el momento de ir a dormir, sino, cómo mínimo, veinte minutos antes.
  • Nunca se debe dormir con las lentillas puestas.
  • Se deben limpiar las lentillas y cambiar el líquido donde se guardan, a diario. Las lentillas esclerales se deben frotar bien con un jabón indicado para su limpieza, para que no se acumulen grasas y suciedad que puedan provocar incomodidad o incluso comprometer la visión.
  • Nunca se deben poner si están agrietadas o rotas.

He aquí una guía de cómo colocarse las lentillas esclerales:

  • Se deben lavar bien las manos, con agua y jabón neutro, y secarlas con papel o tela que no desprenda pelusa.
  • Al sacar las lentillas del estuche, se deben aclarar con una solución salina.
  • Se tomará la ventosa de mayor tamaño y se apoyará la lente, con delicadeza, en el lado más ancho.
  • Se impregnará completamente la lentilla con la solución salina o con lágrima artificial que no contenga conservantes.
  • Se coloca la lentilla en el ojo, manejándola con la ventosa.

Para extraer las lentillas esclerales, deberemos:

  • Lavar bien las manos con jabón neutro y secarlas con papel o tela que no suelte pelusa.
  • Tomar la ventosa de menor tamaño y aproxímarla al centro de la lentilla.
  • Presionar suavemente la ventosa sobre la lentilla, hasta engancharla, y extraerla.