OCT para mejor adaptar lentillas en queratocono


El poder usar con éxito  lentillas es  a veces difícil de conseguir  para aquellas personas con queratocono u otros problemas de córnea. Todo el proceso de adaptación y evaluación generalmente implica un gran número de visitas, tiempo y gastos. Por suerte, la industria ha mejorado nuestras posibilidades de éxito con nuevos materiales y diseños en lentillas sobre todo en queratocono. Hasta hace poco tiempo las únicas lentillas disponibles para  el queratocono eran los lentes rígidos permeables al gas (RGP). Ahora, más y más pacientes los estamos adaptando con gran éxito con  lentes de nueva generación tanto blandos para queratocono, híbridos (centro de la lente es RGP con un faldón de material de lente blanda para ayudar en ajuste y comodidad) y esclerales (lentes de gran diámetro RGP de que no se apoyan en la córnea, sólo en la  esclera (la parte blancas del ojo). Estos nuevos diseños están destinados a pasar por encima de la córnea central y no presionar  la córnea. Estos avances han dado lugar a lentes más cómodos  que se pueden usar por más horas y sin producir daños a la córnea.  Pero al mismo tiempo y como resultado a nuevos diseños se impone nuevos métodos de adaptación y seguimiento.

Durante años, los especialistas  hemos utilizado la topografía corneal para guiarnos en la adaptación en ojos con queratocono. Un topógrafo corneal es un instrumento que mide la forma de la córnea, y da información muy similar a la de un mapa topográfico para el senderismo. La topografía corneal sigue siendo obligatoria en la evaluación de la forma del cono, la curvatura corneal, y el seguimiento de la progresión de la enfermedad, pero no suele ser  una prueba comúnmente realizada en las evaluaciones visuales que realizan otros profesionales. Por suerte, en el Centro Fernández-Velázquez  contamos además con una nueva herramienta a nuestra disposición para ajustar las lentillas en pacientes con queratocono, una tomógrafo de coherencia óptica (OCT)  del laboratorio  Topcon.

La Tomografía de Coherencia Óptica (OCT), se usó en principio para la evaluación  de la parte posterior del ojo en especial la  retina. La OCT utiliza luz visible que pasa a través de las estructuras del ojo para generar una imagen de la sección transversal de las capas de la retina, al igual que una imagen generada por una resonancia magnética. Los avances en la tecnología de OCT ha mejorado la resolución de la imagen del ojo en el orden de micras (una milésima parte de un milímetro). La tecnología de OCT se encuentra  en la actualidad comercialmente disponible no sólo para la retina, sino para evaluar las estructuras de la parte anterior del ojo. Una aplicación muy valiosa y realmente novedosa es ayudarnos en el ajuste preciso de  lentes de contacto sobre todo esclerales e híbridas.

OCT EN LENTE ESCLERAL

La técnica de OCT nos permite ver una sección transversal de la lente de contacto sobre  el ojo en tiempo real y supervisar el estado de salud de la córnea con la lente de contacto. Esto es  un método  muy valioso y preciso para cuantificar la distancia entre la  lente de contacto y la córnea y determinar  dónde apoyan. Es la forma más exacta posible  para determinar si el ajuste de la lente es aceptable y para solucionar problemas si las lentes no son apropiadas.

Borde de una lente escleral sobre la esclera. Este tipo de imagen ayuda a poder modificar la adaptación de un lente y que era imposible realizar antes de disponer de esta tecnología.

Sin lugar a dudas, los especialistas en lentes de contacto para queratocono disponemos de  una impresionante  herramienta tecnológica  para evaluar las lentes de contacto incluso en el caso más complicado y mejorar nuestra exactitud por medio de la OCT.

En este caso se puede evaluar la relación del borde con la esclera y en especial la zona elevada que es una pinguécula.